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Mandamientos de la Belleza: No 1 

1 Ama a Dios y recuerda también amarte y respetarte a ti primero, porque eres una obra de Dios.  Éste es el único camino para sentir verdadero amor por los demás.

Si bien cuando escribo estos “Diez Mandamientos de la Belleza Total”, hago una especie de analogía con los Diez Mandamientos de la Tabla de Moisés,  por cuanto en este decálogo encontramos el secreto para una vida plena y en paz. Lo que aquí trato no es un tema religioso.

Y si bien es cierto, que los mandamientos judeo-cristianos comienzan por amar a Dios por sobre todas las cosas (Y yo creo en esta máxima), hago la diferencia al agregar que debemos amarnos junto con Dios a nosotros mismos primero. Hago la salvedad que más que un tema religioso, aquí hablo de espiritualidad, pues, soy respetuosa de las religiones de las otras personas y en ningún momento pretendo imponer mi religión a los demás (católica romana), aunque si dejo claro cuál es mi marco de creencias y valores al respeto.

Aclarado este punto, a ti que me lees yo sólo espero que tú seas una persona creyente en la existencia de un Ser Superior que es Amor, Misericordia y Bondad (en mi caso es Cristo Redentor), en tu caso puedes ponerle el nombre que mejor vaya con tus creencias. Lo importante es que tu dios, al igual que el mío sea un Dios pleno de Amor, Bondad y Misericordia. No un “dios castigador-maltratador” o una “cosa tan etérea o mística” que lejos de darte fuerza y valor te mantenga aferrado o aferrada al miedo, la duda o el caos.  Si tu dios es un ser que maltrata,  juzga, te amenaza… Pues, revisa tus creencias, porque creer en un “dios castigador” (así lo llames Jesús de Nazaret) lejos de darte fuerza interior te limitará, y en ningún momento te sentirás una persona digna de amarse y ser amada. Entonces, cuando pase a dar la visión de este primer mandamiento te sentirás chocado o chocada, porque creerás que es “imposible o malo” amarse a sí mismo; puesto que tu marco de valores o creencias en este sentido no apoyan la posibilidad de cómo hijos de un Dios de Amor podemos y debemos comenzar por amarnos a nosotros mismos.

AubelleBio y MBS AMARSE A SI MISMO

Aclarado el punto anterior, paso ahora a hablarte de este primer mandamiento: Ama a Dios, ámate y respétate a ti primero porque eres una obra de Dios. Si comenzamos por creer en que hay un Ser Superior, en mi caso Dios es Jesús, esto nos da fuerza porque entendemos que nuestro Ser Superior es capaz de darnos fuerza en medio de la debilidad, nos ama y por eso nos dio la vida, y quiere para nosotros un mundo de abundancia, por eso siempre provee nuestras necesidades (cuando clamamos a Él). Aquí ya tenemos un punto de ventaja por sobre quienes dicen no creer en nada o ser indiferentes ante cualquier tipo de fe o espiritualidad. Porque estas personas que sólo confían en sí mismas el día que tengan una caída emocional, o incluso material, tendrán dificultades para salir adelante. Porque al sentirse desvalidos y con confiar en la ayuda extra que viene de la Divinidad, no pueden concebir un punto de apoyo para volver a levantarse o les va a costar mucho más. En este sentido, quienes tenemos fe en Dios o en la Divinidad no estamos excentos de problemas o pruebas. Pero tenemos la ventaja emocional que nos dan nuestras creencias, y en tal sentido SABEMOS QUE CUANDO NUESTRAS FUERZAS HUMANAS FALLAN DIOS NOS LEVANTA.

Amar a Dios no es suficiente, es importante que tengamos muy claro que debemos empezar por amarnos a nosotras mismas como seres humanos hijos de un Dios de amor. Aquí quiero dirigirme principalmente a mis compañeras de género. Porque hay muchas mujeres en el mundo con problemas de falta de amor propio y que creen erróneamente que si no tienen a “un hombre” o pareja X a su lado, no valen nada o son seres incompletos.  Y cuando tu vida se enfoca en encontrar al “hombre ideal” o la “pareja ideal” (si es alguien de tu mismo sexo), te olvidas antes que para ser feliz no necesitas de otro ser ideal a tu lado. Sino de ser tu primero la mujer ideal para ti misma. Lo vital es empezar por amarte a ti misma, por reconocer que Dios no se equivoca y si estás aquí en este mundo es porque eres un ser valioso, sino pues simplemente no habrías nacido (así de simple), recuerda que biológicamente hablando todos en el momento de la concepción fuimos el espermatozoide más rápido en la carrera por fecundar al ovulo de nuestras madres. Nosotros ganamos esa carrera, incluso si eres hija de un parto múltiple (tu ganaste tu derecho a nacer igual que tus hermanos o hermanas). Esto ya de por si nos debe llenar de ánimo para sentirnos triunfadores. GANAMOS LA CARRERA DE LA VIDA, PARA PODER ESTAR AQUÍ EN ESTE INSTANTE.

Ahora vamos a otro aspecto, todas las mujeres tendemos a mirar y exagerar nuestros defectos y esto nos auto limita (nos crea verdaderas barreras emocionales que influyen negativamente en nuestra vida terrena), porque siempre nos estamos machacando nuestros defectos y al recordarlos sentimos en automático emociones limitadoras como tristeza, frustración o rabia hacia nosotras mismas. En esta oportunidad te planteo un sencillo ejercicio:

Vas a recordar lo que consideras o llamas tus defectos (físicos o de talentos), ejemplo si te consideras muy gorda, o muy flaca, poco instruida, insegura, etc. Vas a tomar nota de cada uno de ellos (no para flagelarte),  sino para que hagas conciencia de que cuando le damos poder a la autocrítica lo que hacemos es colocarnos una barrera que nos limita. Luego también haz una lista de las cosas buenas que tienes o las cosas que te gustan de ti misma y enfócate en ver lo bueno en ti. Por ejemplo: Me gusta mi estatura, me gustan mis ojos, me gusta mi sonrisa, me gustan mis senos,  me gusta que soy una persona optimista, me gusta mi voz, me gusta que cocino delicioso, me gusta que soy trabajadora, me gusta que soy una persona responsable, me gusta mi buen humor, me gusta que soy inteligente, etc.  (Te he dado varias ideas lo importante es que hagas esta lista con las cosas que te gustan de ti, tanto físicamente como de tu personalidad o cualidades que tengas)

Ahora vas a tomar tu lista con lo que llamas tus defectos y analiza qué cosas puedes corregir. Porque no tienes por qué dejar que este defecto te domine o dictamine tu vida. Nosotros podemos mejorar y las actitudes negativas o poco favorecedoras que tengamos las podemos corregir. Por ejemplo si eres una persona desordenada, impuntual, que fuma o bebe en exceso, o eres una persona que evade responsabilidades (estas son conductas que se pueden corregir). PIENSA UN MOMENTO: Nadie nace con un cigarrillo en la mano o un vaso de whisky y cuando estamos en el útero materno vivimos en orden total y en armonía. Entonces el fumar, el alcoholismo o hasta ser desordenados SON CONDUCTAS APRENDIDAS no son un problema genético. (Ojo sé que los hijos de madres fumadoras o alcohólicas pueden tener propensión a estos vicios, pero no es un factor determinante para que la persona desarrolle estas conductas).  ENTONCES DEJA LAS EXCUSAS y empieza con pasos pequeños pero constantes a quitarte estos malos hábitos que trancan tu progreso. Si necesitas ayuda profesional debes buscarla, es importante para seguir adelante en tu vida. Lo importante es entrar en acción y darte cuenta que tú puedes con pequeños pasos cada día corregir malos hábitos y dejar atrás lo que te estanca. Con relación a tus defectos físicos algunos se corrigen con la ayuda médica especializada, otros con fuerza de voluntad. TODO EN ESTA VIDA TIENE SOLUCIÓN lo importante es que sepas esto y busques la ayuda adecuada.

Comienza a actuar para mejorar (desde el amor y la comprensión, no desde la crítica hacia ti misma), y a la vez, valora las cosas buenas que tienes (eres una persona honesta, trabajadora, puntual o tienes un bello cutis, un cabello hermoso y una gran sonrisa por ejemplo), Estas cosas positivas hacen la balanza a tu favor y te recuerdan que tienes cosas buenas que dar de ti a ti misma y mostrar al mundo.  Esto te muestra, que sí vales, y el primer paso es aceptarte como eres, (si estás obesa debes aceptar tu cuerpo actual tratarlo con amor y  buscar ayuda médica para recuperar tu peso ideal, pero no puedes maltratarte verbalmente  mientras estas en el proceso de recuperar tu buena figura ni tampoco puedes auto castigarte pretendiendo pesar 40 kilos y sometiéndote a dietas de pasar hambre), cuando te puedes ver estupenda en un peso adecuado a tu edad y estatura y con algunas curvas. Si tenemos caderas anchas vamos a amar nuestras caderas anchas, nuestros cabellos o forma de boca. No podemos pretender parecernos a otra persona, pero si podemos mejorarnos a nosotras mismas y sacarnos partido. Podemos ser una mujer con curvas muy atractiva y a la vez saludable. Aquí comienza el amarse a una misma. Es tratarse con respeto, es mejorar lo que tengamos que mejorar.

Cuando nos amamos a nosotras mismas como mujeres plenas y maravillosas, que se pulen cada día como el diamante. Entendemos que no podemos fijar nuestra felicitad en tener una persona a nuestro lado. Esto además de crear un peso emocional terrible a la pareja, nos anula a nosotras mismas como seres libres e independientes porque crea relaciones de dependencia. La felicidad comienza en nosotras mismas solo cuando nos amamos, nos aceptamos y sabemos que siempre podemos evolucionar y los “defectos” que tengamos nos enseñan a crecer y no son abismos insuperables. Por ende, no los dejamos “mandar” en nuestra auto valoración.

Cuando nos amamos a nosotros mismos como hombres y mujeres hijos de un Dios de amor, sabemos que fuimos los primeros en ganar la carrera de la vida y que Dios nos ama y espera que nos tratemos con respeto. Esto nos hace seres libres que no buscan manipular a terceras personas y no se dejan manipular a cambio de un poco de amor porque ya tenemos nuestro amor propio y no tenemos que mendigar el amor de un extraño.   El amor es para darlo, no para mendigarlo.

Fuente: Texto tomado del libro Belleza Total de Alejandrina Uribe-Betancourt

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Acerca del Autor

Periodista egresada de la Universidad Católica Cecilio Acosta, Unica (año 1999) y Técnico Superior en Mercadeo, egresada del Colegio Universitario de Administración y Mercadeo, Cuam (Año 1995); Diploma en Gerencia de Redes Sociales del Instituto de Internet y la Universidad Central de Venezuela (UCV), año 2015. Esteticista y Make-up artist con estudios de Cosmiatría del Centro Médico Estético Integral L´Marie (años 2014-2015). Es la editora en jefe de este portal web. Como escritora es autora de libros en el área de la estética, life coach y narrativa de ficción. "La belleza es tener un encuentro personal con Dios (Jesús) y dejar que su amor nutra nuestras vidas, luego es cuestión de piel” Alejandrina Uribe-Betancourt

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